domingo, 30 de diciembre de 2012


TEORÍA SEGÚN PIAGET DE EDUCACIÓN INICIAL

En la teoría de PIAGET, el desarrollo Intelectual está claramente relacionado con el desarrollo biológico. El desarrollo intelectual es necesariamente lento y también esencialmente cualitativo: la evolución de la inteligencia supone la aparición progresiva de diferentes etapas que se diferencia entre sí por la construcción de esquemas cualitativamente diferentes.
La teoría de PIAGET descubre los estadios de desarrollo cognitivo desde la infancia a la adolescencia: cómo las estructuras psicológicas se desarrollan a partir de los reflejos innatos, se organizan durante la infancia en esquemas de conducta, se internalizan durante el segundo año de vida como modelos de pensamiento, y se desarrollan durante la infancia y la adolescencia en complejas estructuras intelectuales que caracterizan la vida adulta. PIAGET divide el desarrollo cognitivo en cuatro periodos importantes:

  
Período
Estadio
Edad
Etapa
sensorio motora
a) Estadio de los mecanismos reflejos congénitos
0-1 mes
b) Estadio de la reacciones circulares primarias
1-4
meses
c) Estadio de las reacciones circulares secundarias
4-8
meses
d) Estadio de la coordinación de los esquemas de conducta previos
8-12
meses
e) Estadio de los nuevos descubrimientos por experimentación
12-18 meses
f) Estadio de las nuevas representaciones mentales
12-24 meses
Etapa pre operacional
a) Estadio pre conceptual
2-4 años
b) Estadio intuitivo
4-7 años
Etapa de la operaciones concretas
7-11 años
Etapa de las operaciones formales
IMPLICACIONES EDUCATIVAS DE LA TEORÍA DE PIAGET
PIAGET parte de que la enseñanza se produce "de dentro hacia afuera". Para él la educación tiene como finalidad favorecer el crecimiento intelectual, afectivo y social del niño, pero teniendo en cuenta que ese crecimiento es el resultado de unos procesos evolutivos naturales. La acción educativa, por tanto, ha de estructurarse de manera que favorezcan los procesos constructivos personales, mediante los cuales opera el crecimiento. Las actividades de descubrimiento deben ser por tanto, prioritarias. Esto no implica que el niño tenga que aprender en solitario. Bien al contrario, una de las característica básicas del modelo pedagógico piagetiano es, justamente, el modo en que resaltan las interacciones sociales horizontales.
Las implicaciones del pensamiento piagetiano en el aprendizaje inciden en la concepción constructivista del aprendizaje. Los principios generales delpensamiento piagetiano sobre el aprendizaje son:
1. Los objetivos pedagógicos deben, además de estar centrados en el niño, partir de las actividades del alumno.
2. Los contenidos, no se conciben como fines, sino como instrumentos al servicio del desarrollo evolutivo natural.
3. El principio básico de la metodología piagetiana es la primacía del método de descubrimiento.
4. El aprendizaje es un proceso constructivo interno.
5. El aprendizaje depende del nivel de desarrollo del sujeto.
6. El aprendizaje es un proceso de reorganización cognitiva.
7. En el desarrollo del aprendizaje son importantes los conflictos cognitivos o contradicciones cognitivas.
8. La interacción social favorece el aprendizaje.
9. La experiencia física supone una toma de conciencia de la realidad que facilita la solución de problemas e impulsa el aprendizaje.
10. Las experiencias de aprendizaje deben estructurarse de manera que se privilegie la cooperación, la colaboración y el intercambio de puntos de vista en la búsqueda conjunta del conocimiento (aprendizaje interactivo).
Los juegos de los niños deben adaptarse a su naturaleza y a que propicien la higiene personal. Por este motivo, el juego constituye una situación ideal para la formación de hábitos higiénicos.

La experiencia enseña que en la segunda etapa también son importantes esos ratos de ocio bien dirigidos en los cuales se pueden incluir juegos, canciones, cuentos, retahílas, adivinanzas, fábulas, trabalenguas, jitanjáforas, cuentos crecientes, cuentos mínimos, descifrar códigos ¿A qué se parece?, anagramas, entre otros (Torres Perdomo, 1991, 1993, 2001). Si las actividades se combinan el resultado tiene que ser halagador.

Estos períodos de descanso benefician el desenvolvimiento del estudiante y le permiten al docente controlar – para orientar – el proceso de aprendizaje en forma individual y colectiva. También le permiten conocer quién produce y cómo lo hace, bajo qué procedimientos se orienta y qué actitudes involucra. Esas manifestaciones espontáneas que propician los juegos sirven de pauta para las evaluaciones conscientes y justas.







PSICOMOTRICIDAD VIVENCIADA


 

La unidad del cuidado y la educación

El bebé vive la mayoría de sus experiencias sociales durante el cuidado cotidiano, es decir, mientras le alimentan, le bañan, le cambian los pañales o la ropita. En el Instituto Lóczy en Budapest se le da muchísima importancia a toda la actividad relacionada con el cuidado y, en especial, a lo que acontece entre el bebé y el adulto. Precisamente en esta situación el niño tiene la oportunidad de estar a solas con la cuidadora y ésta le puede prestar una atención diferenciada y completa, que es la base para la construcción de su relación recíproca. Durante el tiempo que duran los cuidados la persona adulta tiene la oportunidad de cuidar del bebé de una forma más personal. Naturalmente, también es importante en estas situaciones el aprendizaje autónomo por parte del niño del vestirse y desvestirse, comer o lavarse las manos.


Además el niño aprende durante el cuidado a reconocer sus necesidades, diferenciarlas y mostrarlas; aprende a expresar, de qué manera quiere que se satisfazcan sus necesidades y si durante el cuidado se siente bien y contento. Desde nuestro punto de vista ésta es una condición indispensable para que el bebé pueda mostrar interés por el medio que le rodea. El bebé aprende, durante los cuidados y en relación a la satisfacción de sus necesidades, a conocerse a sí mismo así como a la cuidadora o a sus padres.


Al principio el bebé vive sus necesidades corporales en forma de tensiones inseguras y desagradables. El bebé todavía no "sabe" que lo que tiene es hambre, sed, que tiene frío o calor y tampoco, que algo le duele. Es la persona adulta que lo cuida quién le libera de todas estas sensaciones desagradables.


El niño pues, no es un mero objeto durante el cuidado, sino un participante activo. Esta participación no es exigida por la persona adulta, sino  que ésta la facilita y anima al niño. El requisito para la cooperación del niño es una buena relación con el adulto que, a su vez, es reforzada a través de la cooperación. El niño que mantiene una buena relación con su cuidadora toma parte en las posibilidades que se le ofrecen y se vuelve de esta manera más independiente. Pero esta autonomía no es un fin en sí mismo. Ésta posee realmente valor cuando implica la alegría  del "él mismo", "por sí solo" y cuando es un privilegio, en el que el niño insiste firmemente. Muchas guarderías y orfanatos tienen com objetivo, que los niños sean independientes en el área del abastecimiento corporal lo antes posible. Frecuentemente los niños todavía no son lo suficientemente maduros para este propósito.


Se habla a menudo de la importancia de las sensaciones táctiles y del contacto a través de la piel entre el bebé y el adulto para el desarrollo emocional. Si durante el cuidado los movimientos de la mano no son cuidadosos y empáticos, sino insensibles, indiferentes, mecánicos, rutinarios y presurosos el niño siente molestia, en lugar de alegría y felicidad en el contacto corporal. Entonces el cuidado no es motivo de alegría, sino un mero acontecimiento diario, que se repite y es tolerado. En orfanatos para bebés y guarderías tiene una importancia especial, ya que la compensación de dichos contactos desafortunados cuenta con menos oportunidades que en el ambiente familiar.


Quiero destacar una vez más, que solamente un cuidado empático cumple realmente una parte de la labor educativa, mientras que un cuidado impersonal, técnico, obstaculiza un desarrollo sano de la personalidad del niño. Cuando sus necesidades básicas no se satisfacen como corresponde, la carencia de sensación de seguridad física cohibe el interés del niño hacia sí mismo y hacia el mundo circundante, y dificulta el desarrollo de su actividad interior y de su incorporación social activa.

Concentrado en descubrirse

En este video se observa a un bebé en el Instituto Lóczy que disfruta descubriendo su propio cuerpo, en este caso, sus manitas. Se trata de un pasaje del documental del canal franco-alemán ARTE: "Wo kleine Menschen groß werden"
.http://pikler.blogspot.com/

http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=8958687691967953442#editor/target=post;postID=1574185619445467476http://pikler.blogspot.com/Concentrado en descubrirse

En este video se observa a un bebé en el Instituto Lóczy que disfruta descubriendo su propio cuerpo, en este caso, sus manitas. Se trata de un pasaje del documental del canal franco-alemán ARTE: "Wo kleine Menschen groß werden".participante activo. Esta participación no es exigida por la persona adulta, sino  que ésta la facilita y anima al niño. El requisito para la cooperación del niño es una buena relación con el adulto que, a su vez, es reforzada a través de la cooperación. El niño que mantiene una buena relación con su cuidadora toma parte en las posibilidades que se le ofrecen y se vuelve de esta manera más independiente. Pero esta autonomía no es un fin en sí mismo. Ésta posee realmente valor cuando implica la alegría  del "él mismo", "por sí solo" y cuando es un privilegio, en el que el niño insiste firmemente. Muchas guarderías y orfanatos tienen com objetivo, que los niños sean independientes en el área del abastecimiento corporal lo antes posible. Frecuentemente los niños todavía no son lo suficientemente maduros para este propósito.


Se habla a menudo de la importancia de las sensaciones táctiles y del contacto a través de la piel entre el bebé y el adulto para el desarrollo emocional. Si durante el cuidado los movimientos de la mano no son cuidadosos y empáticos, sino insensibles, indiferentes, mecánicos, rutinarios y presurosos el niño siente molestia, en lugar de alegría y felicidad en el contacto corporal. Entonces el cuidado no es motivo de alegría, sino un mero acontecimiento diario, que se repite y es tolerado. En orfanatos para bebés y guarderías tiene una importancia especial, ya que la compensación de dichos contactos desafortunados cuenta con menos oportunidades que en el ambiente familiar.


Quiero destacar una vez más, que solamente un cuidado empático cumple realmente una parte de la labor educativa, mientras que un cuidado impersonal, técnico, obstaculiza un desarrollo sano de la personalidad del niño. Cuando sus necesidades básicas no se satisfacen como corresponde, la carencia de sensación de seguridad física cohibe el interés del niño hacia sí mismo y hacia el mundo circundante, y dificulta el desarrollo de su 


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